La primera moneda comenzó a circular en nuestro país en 1749, cuya
característica era de oro y tenía acuñada la figura del rey de España Fernando
VI, siendo enviada desde España, ya que Chile aún no comenzaba la acuñación de
monedas. Este hecho refleja la dependencia económica y administrativa que el
territorio mantenía con la Corona española durante el período colonial, donde
incluso los sistemas de intercambio y comercio estaban sujetos a disposiciones
externas.
Recién en el
año 1743, bajo la gestión de Francisco García Huidobro, se construyó la primera
Casa de Moneda en Chile, siendo administrada por él como tesorero perpetuo,
obteniendo una gran fortuna. La creación de esta institución permitió ordenar
el sistema monetario local, facilitar el comercio interno y reducir la
necesidad de importar monedas desde el extranjero, consolidando así un paso
importante en la organización económica del territorio.
En el año
1760 aparece la primera moneda de plata llamada medio real, que llevaba labrada
en ambas caras una imagen de un pilar enrollado a una cinta; con el transcurso
del tiempo se le agrega sobre esta una analogía en forma de S que representó a
la cinta. Posteriormente se le agregan dos rayitas II, lo que sería denominado
peso, símbolo que se mantiene hasta los días de hoy. Esta evolución simbólica
refleja la transformación gradual del sistema monetario y su adaptación a
nuevas realidades políticas y comerciales.
En cambio, el
billete en Chile va a aparecer a mediados del siglo XIX a raíz del comerciante
español Antonio Arcos y Arjona, quien trató de implementar una nueva forma de
pago a través de un sistema monetario privado en el cual sería el emisor de
billetes. Este nuevo mecanismo no dio resultado, producto de la desconfianza de
la población, siendo rechazado por el pueblo y los comerciantes de la época. La
falta de regulación estatal y de respaldo institucional dificultó la aceptación
de esta innovación financiera.
En 1865 el
gobierno de Chile, por decreto ley, otorgó a los bancos privados emitir sus
propios billetes, y la nueva reforma permitió que nacieran numerosos grupos
bancarios que exportaban los billetes desde la casa Waterlow & Sons en
Inglaterra. Esta etapa marcó el inicio de una mayor modernización financiera,
aunque también generó cierta inestabilidad debido a la diversidad de emisiones
y respaldos monetarios.
En 1898 los
billetes chilenos ya estaban impresos con la marca “Emisión Fiscal” y la frase
“República de Chile”, lo que evidenció un proceso de centralización y control
estatal sobre la circulación del dinero, fortaleciendo la confianza pública en
el sistema monetario nacional.
En la década
de los años 1960, bajo el gobierno de Jorge Alessandri Rodríguez y ante la
grave crisis económica por la alta inflación de aquellos años, va a aparecer
una nueva reforma monetaria que dará origen al Escudo, equivalente a 1.000
pesos. Esta medida buscó estabilizar la economía, ordenar los precios y
enfrentar los desequilibrios financieros que afectaban al país.
Un hito
importante se produce en el gobierno de la Unidad Popular: Salvador Allende
nacionaliza el cobre con aprobación unánime del Congreso Nacional el 11 de
julio de 1971, y en homenaje a los trabajadores mineros va a aparecer en
circulación un nuevo billete de quinientos escudos, cuya impresión era la cara
de un minero y, en la parte inferior, la frase: “1971 AÑO DE LA NACIONALIZACIÓN
DEL COBRE, SALITRE Y HIERRO”. Sin embargo, al reverso había un dibujo de la
mina a tajo abierto de Chuquicamata, aludiendo a la siguiente frase de
Balmaceda: “NO DEBEMOS CONSENTIR QUE ESTA VASTA Y RICA REGIÓN SEA CONVERTIDA EN
UNA SIMPLE FACTORÍA EXTRANJERA”. Este billete simbolizó la soberanía económica
y el valor del trabajo minero en la identidad nacional.
La segunda
variación se produce el 29 de septiembre de 1975, retornando el peso como
moneda nacional, política económica aplicada por el gobierno militar. Este
cambio buscó nuevamente estabilizar la economía frente a los procesos
inflacionarios y reordenar el sistema financiero del país, marcando una nueva
etapa en la historia monetaria chilena.
“Toda la información y fotografías queda a libre
disposición, siempre que se mencione su fuente.”
Fotografia: billete original
Macarena Vinnett

