Acto 11 de
Septiembre 1985 el coraje de algunos jóvenes
En
plena dictadura militar, un grupo de jóvenes más conscientes de la Población
San Joaquín comenzó a mantener viva la memoria de sus caídos, realizando los
primeros actos de recuerdo en la Plaza República de Venezuela (anteriormente Plaza
Mexico), ubicada en la intersección de Mariquina con Pedro Luna. Estos gestos
de memoria y resistencia surgieron en un contexto de represión generalizada,
donde toda manifestación pública estaba prohibida y era perseguida por las
autoridades militares.
Entre quienes dieron su vida por la defensa de su población se
encontraba Jorge Claudio Aravena Mardones, joven militante socialista nacido en
1950, vecino de la calle Pedro Luna y estudiante de Química en la Universidad
Técnica del Estado. Desde muy temprano participó en la organización juvenil y
social del sector, integrándose a la Juventud Socialista junto a otros jóvenes
de la población, con quienes desarrolló una activa labor política, social y
cultural durante los años de la Unidad Popular.
El 11 de septiembre de 1973, en medio de los enfrentamientos
producidos tras el golpe de Estado, Aravena defendió a los pobladores que
intentaban resistir el avance militar. En ese contexto, enfrentó a una patrulla
armada, resultando gravemente herido por disparos en la pierna, el cuello y el
pecho, que finalmente le causaron la muerte a los 23 años.
Sus compañeros lograron rescatar su cuerpo y protegerlo durante la
noche, mientras la represión continuaba en el sector. Al mediodía del 13 de
septiembre, sus restos fueron despedidos por un pequeño grupo de familiares y
vecinos, debido a que la dictadura había prohibido cualquier tipo de reunión o
manifestación pública. Posteriormente, fue trasladado al cementerio en un carro
fúnebre acompañado únicamente por una bandera blanca y un solo vehículo con
algunos de sus familiares, reflejando el clima de temor y persecución que se
vivía en aquellos días.
Con el paso del tiempo, la memoria de Jorge Claudio Aravena
Mardones y de otros jóvenes caídos se
transformó en un símbolo de resistencia popular en la Población San Joaquín.
Los actos de recuerdo realizados por nuevas generaciones no solo buscan rendir
homenaje a sus vidas truncadas, sino también reafirmar el compromiso con la
memoria histórica, la justicia y la defensa de los derechos humanos.
“Toda la información queda a libre disposición, siempre que se
mencione su fuente.”