El paso de Salvador Allende en la población San Joaquín

domingo, 16 de octubre de 2011

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En la cuarta candidatura y en plena campaña presidencial de 1970, el Doctor Salvador Allende recorrió un sinnúmero de poblaciones a nivel nacional, propiciando que en Chile, a través de la vía democrática al Socialismo, era posible y se concretarían profundos cambios sociales, económicos y políticos en el país.
Si bien es cierto, ésta era la última campaña en la cual se postulaba como candidato a la presidencia, pero esta vez apoyado por diferentes coaliciones de izquierda, convirtiéndose así en el presidenciable de la Unidad Popular.

Dentro de esta nueva campaña electoral, la Sra. María, viuda de Salcedo, nos relata que en el mes de mayo de 1970 y próximo al Día del Trabajador, el Doctor Allende cruzó por la población San Joaquín en dirección a la Población La Victoria. El ingreso a la población del candidato fue junto a su comitiva por la calle Subercaseaux, en donde algunas mujeres lo reconocieron agitando sus pañuelos, en cambio otras fueron indiferentes ante la visita ilustre.

Sin embargo, a medida que avanzaba su recorrido, comenzaron a reunirse vecinos y vecinas que salían desde sus casas para observar de cerca al candidato, generándose un ambiente de expectación y esperanza entre quienes veían en su propuesta una posibilidad real de transformación social. Muchos recordaban sus anteriores campañas y valoraban su persistencia, su cercanía con el pueblo y su constante presencia en los territorios más postergados.

El paso de Allende por estos espacios populares no solo tenía un carácter electoral, sino también simbólico, ya que reafirmaba el vínculo entre el proyecto político de la Unidad Popular y las demandas históricas de las poblaciones obreras. Su discurso, centrado en la justicia social, la dignidad del trabajo y la participación del pueblo en las decisiones del país, encontraba eco en sectores que por años habían sido marginados del desarrollo nacional.

De esta manera, la campaña de 1970 fue adquiriendo un carácter profundamente participativo, donde las poblaciones se transformaron en escenarios de organización, diálogo y compromiso colectivo, fortaleciendo la convicción de que un cambio estructural podía alcanzarse por medios democráticos y con el protagonismo del propio pueblo.

 

 


Otro hecho significativo que cuenta el poblador Ignacio Silva Cisterna, fue el recorrido que hizo Fidel Castro al interior de la población San Joaquín. En su visita a Chile, Fidel pide conocer la población La Victoria a raíz de la lucha que los pobladores habían dado por la recuperación de sus tierras. El ingreso hacia la mencionada población lo hizo por la calle Simón González, él relata que pasó caminando junto a una comitiva de políticos y resguardado por un número no determinado de agentes y guardaespaldas que lo acompañaron durante todo el trayecto.

Cabe resaltar que el revolucionario cubano aterrizó en un avión soviético el 10 de noviembre de 1971, cuyo objetivo era visitar la nación en sólo 10 días, pero estuvo veinticinco días recorriendo todo Chile.
El primer ministro cubano visitó: Chuquicamata, Concepción (las minas de Lota), Iquique y Puerto Montt. Castro recorrió el país casi en su totalidad; en cada ciudad habló y se refirió al proceso chileno, a las divergencias ideológicas y a la unidad de las fuerzas populares, señalando que en cada barrio se conformaran comités de vigilancia como el modelo cubano, en el cual cada manzana tenía un jefe, permitiendo de esta manera cuidar el proceso ante la sedición de algunos contrarrevolucionarios.
Fidel Castro, antes de su partida, recibió un acto simbólico en el Estadio Nacional, donde la consigna fue: “Cuba, Cuba, Chile te saluda.”

Su prolongada estadía generó un profundo impacto en la vida política y social del país, despertando tanto entusiasmo en los sectores populares como críticas en la oposición, que observaba con preocupación la cercanía entre el gobierno chileno y la revolución cubana. En distintos encuentros con trabajadores, estudiantes y organizaciones sociales, Castro insistió en la importancia de la participación del pueblo en la defensa de sus conquistas, valorando especialmente las experiencias de organización territorial que se desarrollaban en poblaciones como La Victoria.

Para muchos pobladores, su presencia significó un reconocimiento simbólico a las luchas por la vivienda, la dignidad y la justicia social, quedando en la memoria colectiva como un momento excepcional en que la política internacional se hizo cercana y visible en las calles de los barrios populares. Estos recuerdos, transmitidos de generación en generación, forman parte del patrimonio histórico y emocional de la comunidad, reforzando la identidad de resistencia y organización que ha caracterizado a estos territorios a lo largo del tiempo.

Toda la información y fotografías queda a libre disposición, siempre que se mencione su fuente.”

 

Extracto del libro y radio teatro Voces con Historia, realizado por
Radio Primero de Mayo
Fuentes:
Maria viuda de Salcedo
Ignacio Silva Cisterna (nacho)
Fotos Revista Zig-Zag S.A.
Macarena Vinnett